Los números son fríos, pero en el fútbol hay algo más que estadísticas. Hablemos de Vedat Muriqi, el delantero kosovar que ha logrado marcar 16 goles esta temporada, un logro nada despreciable. Sin embargo, lo alarmante es que esos tantos solo han sumado siete puntos para un Mallorca que está en serios problemas.
En cada rueda de prensa, Jagoba Arrasate clama por la necesidad de “rentabilizar mejor” las dianas de su estrella. Pero la realidad es cruda: tras su último gol ante el Betis, los bermellones siguen acumulando derrotas. Ya son cinco los partidos en los que Muriqi ha encontrado el fondo de la red sin que su equipo consiga sacar algo positivo (2-1 contra el Real Madrid, 3-2 frente al Espanyol…).
Muriqi brilla, pero el equipo naufraga
Pese a estar segundo en la tabla de goleadores de La Liga, solo por detrás del inalcanzable Kylian Mbappé, Muriqi se ve obligado a cargar con un peso enorme. Comparar sus contribuciones con otros jugadores resulta desalentador; Hugo Duro y Lucas Boyé, con menos goles que él, han aportado la misma cantidad de puntos a sus equipos. Esto nos hace preguntarnos: ¿qué pasa con el Mallorca?
A medida que avanza la temporada y con un equipo en posiciones de descenso, parece evidente que estos 16 goles podrían ser mucho más valiosos si se hubieran aprovechado adecuadamente. Recordemos cómo Jimmy Floyd Hasselbaink alcanzó 24 goles y aún así no pudo evitar el descenso del Atlético hace años. La historia podría repetirse.
No podemos ignorar lo inquietante de la situación: si Muriqi no anota o se lesiona… ¿qué le queda al Mallorca? Ha marcado ya el 55% de los goles del equipo; una dependencia alarmante. La afición espera ver un cambio radical porque este camino podría llevarnos a firmar nuestro propio descenso.

