La jornada 24 de La Liga ha sido un auténtico desastre para el Mallorca, que tras su derrota ante el Real Betis (1-2) ha caído en picado hasta los puestos de descenso. ¡Qué manera de perder! Todos esos rivales directos que están por encima de ellos han puntuado, dejando al equipo de Arrasate en una situación crítica. Mientras unos celebran, los bermellones solo pueden lamentarse.
Un fin de semana aciago
A medida que los partidos avanzaban, la preocupación crecía. El Athletic Club, Osasuna, Getafe y demás equipos que ocupan las posiciones superiores lograron sumar puntos, mientras el Mallorca se quedaba con las manos vacías. En Son Moix, la ilusión se convirtió en desilusión cuando el Betis se llevó los tres puntos. Este tipo de resultados ya no son sorpresa; cuando la presión aprieta, lo inesperado se vuelve cotidiano.
¿Qué le está pasando al Mallorca? La falta de victorias pesa como una losa. Desde diciembre del año pasado no logran encadenar dos triunfos consecutivos y cada partido es un sufrimiento más. Como bien dijo Sergi Darder tras este último encuentro: “Vamos a sufrir hasta el final”. Y parece que será así si no encuentran la manera de revertir esta situación.

