Este domingo, Son Moix se prepara para recibir a más de mil aficionados del Real Betis en un partido que promete ser crucial para la permanencia del Mallorca. La emoción está en el aire, y los bermellones buscan su tercera victoria consecutiva en casa ante un rival que trae consigo una marea verdiblanca. Con la afición bética movilizándose desde todos los rincones, la presión ambiental será palpable y es que cada punto cuenta en esta lucha por mantenerse en la categoría.
Un llamado a la afición local
A pesar de que el partido comenzará a las 21 horas, el club ha hecho un fuerte llamamiento a sus abonados, quienes han estado algo ausentes esta temporada. “¡Necesitamos vuestro apoyo!”, clama Samu Costa en redes sociales. Las gradas deben vibrar con cada pase y cada jugada; porque cuando estamos juntos, somos más fuertes. En este sentido, ya se han vendido 700 entradas solo para la sección visitante, pero eso no es todo; muchos seguidores béticos comprarán entradas por su cuenta en otras zonas del estadio o entrarán con carnets de amigos. Todo indica que serán más de mil los verdiblancos animando desde las gradas.
La importancia del encuentro es máxima: después de dos victorias seguidas contra el Athletic y Sevilla, los de Jagoba Arrasate saben que deben aprovechar su fortaleza en casa si quieren tener una buena oportunidad de salvarse este año. Además, mañana sábado habrá una quedada entre peñas del Betis para calentar motores antes del choque del domingo. Desde las 14:00 horas en s’Escorxador, comenzarán las celebraciones con un ambiente festivo y mucha camaradería.
Es imposible olvidar lo sucedido hace dos temporadas cuando hubo momentos tensos entre aficionados; sin embargo, el club ha trabajado para evitar que situaciones así se repitan y ha ampliado el sector destinado a los visitantes.
Así que ahora solo queda esperar al pitido inicial mientras nos llenamos de esperanzas y emociones por lo que vendrá. ¡Vamos Mallorca!

