La suerte ha jugado una mala pasada a Jan Salas. El joven centrocampista del Real Mallorca, que volvía con ilusión tras su cesión fallida en Córdoba, se enfrenta ahora a un periodo de baja que puede extenderse hasta los seis meses. Todo por una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha, según han confirmado las evaluaciones médicas.
Desde Palma, el club ha compartido la noticia en sus redes sociales, dejando claro que todavía están sopesando si será necesaria una operación o si seguirán un tratamiento más conservador. Sea como sea, lo cierto es que este diagnóstico cierra prácticamente un año para olvidar para Jan, quien había trabajado duro para hacerse un hueco en el primer equipo. En verano, había hecho las maletas rumbo a Córdoba buscando minutos y experiencia en la Segunda División, pero lo que encontró fue escaso tiempo de juego y más tiempo en el banquillo.
Un regreso con ilusiones truncadas
Con el paso del tiempo y viendo cómo el Córdoba reforzaba su plantilla con otros centrocampistas, quedó claro que Jan no contaba para ellos. Así que cuando se presentó la oportunidad de regresar al Mallorca y ponerse bajo las órdenes de Arrasate, fue recibido como una bocanada de aire fresco. Pero esta nueva etapa ha empezado con mal pie: durante un entrenamiento después de la derrota ante el Barcelona, se produjo la lesión que ahora le aleja del terreno de juego.
Afronta por delante un largo camino hacia la recuperación, uno lleno de retos y pruebas difíciles. Todos los aficionados esperan verlo pronto corriendo otra vez por el campo y demostrando ese talento que le llevó a ser uno de los canteranos más prometedores del club.

