El fútbol siempre nos sorprende, y esta vez no ha sido la excepción. Este miércoles, el RCD Mallorca se ha entrenado en Son Bibiloni con dos caras nuevas: Zito Luvumbo, un joven talento angoleño llegado del Cagliari, y Jan Salas, quien regresa a casa después de una breve aventura en Córdoba. La emoción es palpable entre los aficionados, quienes esperan ver cómo estos jugadores aportarán su granito de arena al equipo.
Un nuevo comienzo para Luvumbo y Salas
Luvumbo se presentó en la isla como un fichaje de última hora. Tras llegar el martes por la noche, ya estaba listo para ponerse las botas y darlo todo en el entrenamiento. Aunque su paso por Italia no fue precisamente glorioso –sin goles hasta ahora–, sus compañeros recuerdan su papel crucial en el ascenso a la Serie A en 2023. Como bien dice Pablo Ortells, “puede aportar unas condiciones que necesitamos”. Ahora solo queda ver si Jagoba Arrasate lo incluirá en la convocatoria para el próximo partido contra el Barcelona.
Por otro lado, Jan Salas vuelve a un lugar donde conoce cada rincón. Su tiempo en Córdoba fue corto y poco fructífero; apenas 195 minutos de juego le dejaron con ganas de más. Arrasate lo tiene claro: “Jugadores como él no sobran”. Sin embargo, aún hay muchas incógnitas sobre cuánto tiempo tendrá para demostrar su valía.
A medida que avanza la temporada, los aficionados están expectantes ante estas incorporaciones. ¿Serán capaces de marcar la diferencia? El sábado se acercará más a responder esa pregunta cuando salten al campo contra uno de los gigantes del fútbol español.

