Era un día marcado en rojo para los aficionados del Sevilla, ya que su equipo debía volar hacia Palma para enfrentarse al Mallorca. Sin embargo, la realidad ha jugado una mala pasada. En vez de partir este domingo por la tarde, como estaba previsto, la expedición sevillista se verá obligada a esperar hasta la mañana del lunes para tomar rumbo a la isla. ¿La razón? Un problema técnico en el avión.
La noticia llegó como un jarro de agua fría. La plantilla, dirigida por el argentino Matías Almeyda y compuesta por 23 jugadores listos para darlo todo en el campo de Son Moix a las 21:00 horas, se queda en tierra un día más. El club ha optado por priorizar el descanso de sus futbolistas antes que intentar viajar en otro vuelo ese mismo domingo, lo que demuestra una clara intención de cuidar el estado físico del equipo.
Una decisión difícil pero necesaria
En un comunicado oficial, el Sevilla agradeció a la compañía aérea su colaboración y disposición para ofrecer alternativas. Pero no hay duda de que los hinchas estarán deseando ver a su equipo llegar fresco y preparado para luchar por los puntos contra los bermellones.
A veces, estas contratiempos son parte del juego; lo importante es cómo se sale adelante tras ellos. Así que esperemos que este pequeño contratiempo no afecte al rendimiento del equipo cuando salten al césped de Son Moix.

