El portero del Mallorca, Leo Román, no tiene dudas: la clave para asegurar la permanencia en la categoría es hacerse fuerte en casa. «Hacer de Son Moix un fortín es lo que va a marcar la diferencia entre nosotros y otros equipos», afirma con determinación. Y no le falta razón. El equipo ha tenido un comienzo complicado en 2026, sumando solo cuatro victorias, cuatro empates y dos derrotas en su estadio. La próxima cita ante el Sevilla se presenta como una oportunidad crucial para cambiar el rumbo.
La urgencia de reaccionar
«Eso tiene que ser una prioridad y tiene que empezar el lunes», subraya Leo sobre el duelo con los hispalenses. Después de perder ante el Atlético y ver cómo los rivales directos les pasaban por encima, el Mallorca se encuentra ahora en descenso tras varios meses sin caer en la zona roja. Pero lejos de rendirse, Leo mantiene viva la esperanza: «Vamos a intentar dar la vuelta a esta situación. Hemos estado aquí antes y hemos conseguido salir adelante; estoy seguro de que esta vez también lo haremos».
El ambiente está tenso, pero él cree firmemente que hay mucho por dar: «Si cada uno da su mejor versión y mejoramos como equipo, este grupo puede brillar». Además, sabe que el apoyo de la afición es fundamental: «La gente siente cuando vamos a por todas; nos apoyan sin importar el resultado. Debemos darles motivos para creer en nosotros».
Aunque regresó recientemente tras una lesión que lo mantuvo fuera casi dos meses, Leo se ha enfrentado a momentos difíciles. Reconoce que ser señalado tras una derrota no es fácil, pero también ha sido héroe en otras ocasiones gracias a intervenciones memorables.
Finalmente, reflexiona sobre su proceso personal durante su ausencia: «Es cierto que me fastidió perderme partidos importantes; son cosas del deporte. Pero esos momentos de reflexión me han servido para volver aún más fuerte».

