El fútbol es un sufrimiento constante para los mallorquinistas, un dolor que se siente cada temporada. Este año no es diferente. En Son Moix, las dudas y la incertidumbre flotan en el aire. David Aguiló, socio número 979, lo expresa sin rodeos: “La situación es delicada”. Su compañero Rafel Palmer, con 36 años a sus espaldas apoyando al club, añade una dosis de preocupación: “Estamos abajo y aunque hay equipos peores, esto es preocupante”. Y así lo sienten todos.
Un homenaje a la lealtad en tiempos difíciles
El pasado lunes se celebró un acto muy especial para honrar a los abonados que llevan más de 25 años vinculados al club. Un total de 905 socios recibieron su insignia de plata y diploma personalizado, todo bajo la atenta mirada del presidente Andy Kohlberg y el CEO Alfonso Díaz. Sin embargo, entre tanta celebración, hay una sombra que pesa sobre el evento.
Juanmi Mas, tras 44 años siendo socio del Mallorca, dejó claro lo que realmente importa: “Espero que además de este homenaje nos dejen en Primera División. Eso es lo esencial; ya habrá tiempo para reconocimientos”. La crisis deportiva acecha y todos tienen algo que aportar a la conversación sobre cómo salir adelante.
Algunos como Rafel Palmer, proponen fichajes estratégicos: “Hay que traer jugadores específicos para ciertas posiciones”, mientras que Gaspar Josep Alomar resalta la falta de recambios efectivos en el banquillo. Pero no todos están convencidos con las decisiones tomadas hasta ahora.
Dudas sobre el trabajo de Pablo Ortells, el director deportivo, también surgen entre los aficionados. Ernesto García, socio 397, argumenta: “Apuesta mucho por la juventud; algunas decisiones funcionan y otras no tanto”. Y así van surgiendo voces críticas: “La gestión ha sido nefasta”, asegura Rafel Palmer con descontento palpable.
No obstante, algunos todavía sostienen la esperanza hacia Jagoba Arrasate. El sentimiento está dividido; mientras algunos creen que sería hora de buscar aire fresco en el banquillo —“si no ganamos al Sevilla debería haber cambios”, menciona Juanmi— otros prefieren mantenerlo por su honestidad como técnico.
A pesar del pesimismo que permea entre los hinchas después de tantas temporadas difíciles, hay quienes siguen aferrándose a la esperanza. Joan Colom dice optimista: “Estando todos unidos saldremos adelante” y David Aguiló agrega: “Hemos pasado por momentos peores”. La fe inquebrantable en estos colores sigue viva; eso es lo que realmente define ser mallorquinista.

