El fútbol en Mallorca se viste de luto tras la triste noticia del fallecimiento de Miquel Contestí Cardell, un hombre que dejó una huella imborrable en el corazón de los aficionados. Este viernes, a los 92 años, nos dejó quien fuera presidente del Real Club Deportivo Mallorca durante más de una década, desde 1978 hasta 1992.
Nacido en s’Arenal en 1933, Contestí no solo fue un ferviente mallorquinista, sino también un jugador destacado en las categorías juveniles y veteranas del club. Pero su verdadero legado comenzó cuando asumió la presidencia en un momento crítico para el equipo. La situación era alarmante: con las luces apagadas y las deudas apretando como una soga al cuello, pocos apostaban por la continuidad del Mallorca. Sin embargo, Miquel llegó como un auténtico salvador.
Un presidente que transformó su historia
Bajo su liderazgo, y con el apoyo incondicional del empresario Pablo Porta, Contestí consiguió reestructurar las finanzas del club. Logró obtener un préstamo que parecía imposible: ¡13 millones de pesetas! Esos primeros pasos fueron vitales para devolver al equipo a la senda de la victoria. En apenas unos años, el Mallorca no solo sobrevivió; ¡resurgió!
Durante su mandato, el club alcanzó la Primera División en tres ocasiones y disputó su primera final de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid en 1991. Un hito histórico que muchos recuerdan con emoción. Y es que Miquel siempre tuvo claro que los clubes debían ser gestionados con pasión y amor por sus colores; nunca se sometió a convertir al Mallorca en una sociedad anónima deportiva.
A pesar de dejar la presidencia en diciembre de 1991 debido a esta firme convicción, su legado perdura entre los mallorquinistas que hoy lamentan su partida. Miquel Contestí será recordado no solo como un directivo brillante sino como el hombre que soñó y luchó por un Real Mallorca fuerte y lleno de vida.

