El futuro del RCD Mallorca está en juego. A falta de nueve jornadas para que termine la Liga, los bermellones se enfrentan a lo que se podría considerar como sus cuatro finales. En casa, en el estadio de Son Moix, deben conseguir resultados positivos ante el Celta, Leganés, Valladolid y Getafe. Un reto que no solo puede cambiar su destino en la categoría, sino también hacer de esta etapa un momento memorable.
La importancia de ganar en casa
Salvarse ya es una buena noticia, pero ¿por qué conformarse? Si Son Moix se convierte en un fortín impenetrable, la situación puede mejorar notablemente. Los rivales son asequibles; aunque el Celta ocupa un puesto por encima en la tabla, están empatados a puntos con los nuestros. El Leganés lucha por salir del descenso y el Valladolid parece destinado a caer pronto a Segunda. Luego está el Getafe, que podría estar soñando con Europa o simplemente despidiéndose.
El primero de estos desafíos es sin duda el más complicado: el Celta de Vigo. Empatados a 40 puntos, ambos equipos no solo buscan la victoria; necesitan tres puntos cruciales para marcar distancia y mantener vivas sus esperanzas europeas. Ganar sería esencial para dejar al rival en una situación comprometida y elevar las aspiraciones mallorquinistas.
A continuación viene el Leganés; uno de esos equipos que pueden ser engañosos. A pesar de ser malos visitantes, están luchando por su supervivencia y eso siempre les da un extra de motivación. Después llegará el Valladolid, cuyo destino parece sellado y debería ser una oportunidad dorada para los bermellones.
Finalmente, cerrarán la temporada regular recibiendo al Getafe; un equipo que podría llegar con opciones europeas o sin nada en juego. Estas son las cuatro finales del Mallorca porque fuera de casa se presentan enormes desafíos: enfrentarán a grandes rivales como Real Sociedad o Barcelona.
Sacar adelante estos partidos como locales es crucial y lograr pleno sería todo un reto para un equipo que ha tenido dificultades para encontrar su ritmo esta temporada. Con suerte, si logran llevarse estos encuentros adelante, podrían llevarse ese premio gordo al final del camino.