En el corazón del fútbol balear, el RCD Mallorca navega por aguas turbulentas. El equipo, que una vez soñó con Europa, ahora se encuentra en un mar de dudas tras ser catalogado como el cuarto menos rentable de LaLiga. ¿La razón? Esa eterna lucha por convertir las oportunidades en goles. Los jugadores dirigidos por Jagoba Arrasate han demostrado que no es suficiente con llegar al área rival; hay que saber encontrar la red y eso, hoy por hoy, les cuesta más que un simple penalti.
La necesidad de mejorar ante la portería
Con un total de 317 disparos, uno podría pensar que el Mallorca tiene potencial, pero la realidad es cruel: necesitan nada menos que 11,3 intentos para conseguir marcar un solo gol. Una cifra alarmante que solo empeoran equipos como el Rayo Vallecano o el Valladolid. En sus últimos partidos, los bermellones tuvieron ocasiones claras, pero ni siquiera contra equipos como el Valencia lograron superar a su portero.
A pesar de contar con delanteros talentosos como Muriqi, Larin y Abdón, el club se ve atrapado en una espiral negativa donde no solo los atacantes deben brillar; también es fundamental el apoyo desde la segunda línea y las jugadas a balón parado. En este sentido, los datos son contundentes: con apenas 28 goles anotados hasta ahora, ocupan un penoso quinto lugar entre los menos goleadores de la liga.
Sábado a sábado se siente la presión creciente y esta vez tendrán enfrente al Celta de Vigo en Son Moix. Con una efectividad muy superior a la del Mallorca (solo necesitan 7,7 disparos para marcar), será un verdadero desafío para los nuestros. Así las cosas, queda claro: si quieren seguir soñando con Europa y dejar atrás esa etiqueta de ineficacia ofensiva, ¡es hora de apretar los dientes y demostrar lo que valen!