El Real Mallorca ha dejado atrás el parón internacional y, tras unas merecidas minivacaciones, se prepara para encarar un reto emocionante: el partido contra el Valencia este domingo en Mestalla. La vuelta a la rutina en Son Bibiloni ha estado marcada por la presencia de Vedat Muriqi, quien regresa a casa con la moral por las nubes tras su espectacular triplete con Kosovo.
Un regreso lleno de desafíos
Muriqi ha sido el único internacional que se ha presentado este lunes en la ciudad deportiva bermellona. A su alrededor, Dominik Greif sigue ausente, aún sin regresar a la isla, y Abdón Prats no pudo unirse al grupo debido a una indisposición. El equipo dirigido por Jagoba Arrasate ahora enfrenta una carrera crucial de diez partidos donde terminar entre los siete primeros podría abrirles las puertas a Europa. Después de varios días libres, los jugadores del Mallorca se han vuelto a reunir para trabajar juntos hacia ese objetivo.
Aunque Muriqi está feliz y centrado en lo que viene, las dudas sobre el estado físico de Greif siguen inquietando. El guardameta eslovaco no pudo participar en los dos últimos encuentros con Eslovenia debido a molestias que, aunque no parecen graves, le han mantenido alejado del campo. Además, Robert Navarro todavía necesitará algunas semanas más antes de volver al grupo.
Mientras tanto, los aficionados esperan ansiosos ver cómo evoluciona el equipo en esta nueva etapa. Con la mirada puesta en Europa y un plantel casi completo (salvo algunas excepciones), todos los ojos están sobre Muriqi para que siga brillando como lo ha hecho hasta ahora.