El estadio Nueva Condomina de Murcia se convirtió en el escenario de una noche mágica para Vedat Muriqi, el delantero del Mallorca que se ha ganado el corazón de muchos. Este domingo, nuestro héroe balear no solo defendió los colores de su selección, sino que además lo hizo con una actuación espectacular que culminó en un hat-trick que desató la euforia en las gradas.
El partido comenzó con un pequeño susto. Islandia se adelantó en el marcador y parecía que las cosas no pintaban bien para Kosovo. Pero Muriqi, siempre listo para el desafío, empató en el minuto 35 tras aprovechar un rebote dentro del área pequeña. La afición estalló de alegría; ese era solo el comienzo. Justo antes del descanso, cuando todos pensábamos que el primer tiempo acabaría sin más sorpresas, nuestro delantero se iluminó nuevamente. Con una genialidad digna de los mejores, recibió un pase al hueco y con maestría cruzó la pelota ante la salida del portero islandés para poner a su equipo por delante.
Muriqi, ídolo en ascenso
Ya en la segunda mitad, Muriqi no dejó de mostrar su calidad. En el minuto 78 selló su hat-trick al volver a cazar otro balón en el área rival y demostrar por qué es considerado uno de los grandes delanteros europeos. Su actuación fue un verdadero espectáculo y dejó claro que llega a Mallorca cargado de confianza y energía renovada.
Este triunfo es más que tres puntos; es un mensaje potente sobre la capacidad del jugador kosovar para liderar tanto en su selección como en su club. Todos estamos deseando verle continuar brillando en la Liga española mientras sueña con llevar a Kosovo aún más lejos.