El mundo del fútbol mallorquín está de luto. Este miércoles, nos ha dejado Andrija Delibasic, un exdelantero del Real Mallorca que, con solo 43 años, perdió la batalla contra un tumor cerebral tras una lucha incansable desde 2023. Su historia es la de un hombre que vivió por y para el fútbol, dejando su marca en cada campo que pisó.
Nacido el 24 de abril de 1981 en Niki, Montenegro, Delibasic empezó su carrera futbolística en el Partizán de Belgrado, donde brilló antes de dar el salto a España en 2003 al fichar por el Mallorca. A pesar de las altas expectativas puestas en él como delantero, sus números (29 partidos y 7 goles) no reflejaron su verdadero potencial. Así fue como comenzó una serie de cesiones a clubes como Benfica o AEK Atenas hasta que decidió marcharse libre al Hércules en 2008.
Un ídolo y una leyenda
En el Hércules encontró su lugar. Con 20 goles en 68 partidos, se convirtió en una pieza clave para lograr el ascenso a Primera División en 2010. Más tarde, siguió su camino por equipos como el Rayo Vallecano y otros clubes internacionales hasta colgar las botas.
A nivel internacional, Delibasic fue un símbolo para Montenegro; su gol histórico ante Inglaterra en octubre de 2011 es recordado por todos los aficionados del país balcanico. Ese empate a dos selló la clasificación para los playoffs de la Eurocopa y quedó grabado para siempre en la memoria colectiva.
Lamentablemente, todo dio un giro inesperado cuando recibió la noticia del tumor cerebral hace poco más de un año. Tras ser operado y someterse a controles médicos cada tres meses, Andrija continuó luchando con valentía hasta su último día.
Hoy no solo decimos adiós a un jugador; despedimos a una persona cuya vida estuvo marcada por la pasión por el fútbol y la entrega hacia sus compañeros y seguidores. El legado de Andrija Delibasic vivirá entre nosotros siempre.