La reciente caída del Espanyol ante el Mallorca en Son Moix ha dejado a muchos boquiabiertos. Los blanquiazules no han podido contener su indignación y han alzado la voz contra las decisiones arbitrales que, según ellos, les costaron un partido que parecía tener en sus manos.
Un grito de desesperación
Varios jugadores se han manifestado, expresando su frustración. Manolo González y Fran Garagarza, entre otros, no han dudado en señalar lo absurdo de algunas decisiones. Y ahora, el club ha emitido un comunicado donde pide a gritos un trato justo y equitativo por parte de los árbitros. No es para menos: el Mallorca logró el gol decisivo en el descuento, dejando a los pericos con una sensación de impotencia.
En su comunicado, el Espanyol deja claro que “las resoluciones” del árbitro son difíciles de digerir. Lo que ocurrió ese día dejó a todos con cara de sorpresa y desconcierto. «Es fundamental que se reconozcan los errores», claman desde la entidad, resaltando la importancia de la transparencia para mejorar nuestro amado fútbol.
No es cuestión de culpar sin más; saben que los fallos son parte del juego. Pero también creen firmemente que debe haber un reconocimiento mutuo entre árbitros y clubes. «El respeto tiene que ser recíproco», enfatizan con pasión.
Además, han decidido no quedarse callados ante esta situación y están dispuestos a pedir explicaciones a quienes corresponda: “Queremos saber qué pasó realmente”. Al final del día, se trata de defender no solo sus intereses sino también los de una afición leal que merece justicia.
Así concluye su mensaje: mantendrán la lucha por lo que consideran justo en este mundo del balompié donde la integridad es esencial. Sin duda, una batalla más allá del campo pero igual de crucial para el futuro del Espanyol.