La historia de este Mallorca nos tiene a todos con la emoción a flor de piel. Después de un arranque complicado, donde parecía que todo se desmoronaba como un castillo de naipes, los bermellones han logrado conectar con su mejor versión. Ya van cinco jornadas puntuando y este sábado tienen una oportunidad dorada para dar un golpe sobre la mesa frente al Espanyol. Si ganan, no solo mejorarían sus números, sino que la esperanza de una aventura europea se haría más palpable.
La ilusión vuelve a florecer
A medida que pasan las jornadas, los aficionados sienten cómo crece esa ilusión por lo que podría ser una temporada memorable. Los datos son claros: en estos ocho partidos del segundo tramo de liga, el equipo ha conseguido un punto menos que en el primer tramo contra los mismos rivales. La diferencia es simple: ahora juegan en casa y eso siempre da un plus.
Recordemos cómo empezó 2025; fue una pesadilla total para los nuestros. Perdieron por goleada ante el Pontevedra en la Copa del Rey y tampoco lograron hacer frente al Real Madrid en las semifinales de la Supercopa. Era un caos; encajaban goles como si fueran caramelos y no conseguían marcar ni uno solo. Pero llegó ese encuentro contra Osasuna y ahí cambió la historia: rompieron la mala racha, dejaron atrás esa sequía goleadora y comenzaron a sumar puntos como si fueran monedas en una alcancía.
A día de hoy, ocupan ya una posición cómoda en la tabla y con 37 puntos, ganar al Espanyol podría significar sellar prácticamente su permanencia. Y quién sabe… quizás hasta soñar con Europa no sea tan descabellado tras ver cómo las cosas pueden cambiar rápido en el fútbol.
Poco a poco, hemos visto a Raíllo volver a ser ese jugador clave que tanto necesitamos. Aunque hay aspectos por mejorar –como dejar nuestra portería imbatida– el equipo ha demostrado que puede generar peligro. Sin embargo, esas cifras nos recuerdan lo lejos que estuvimos hace poco; antes éramos incapaces de marcar mientras recibíamos goles sin cesar.
El cambio táctico también ha sido notable; Arrasate ha probado nuevas estrategias tanto dentro como fuera del campo. Jugar sin dos delanteros ya es parte del nuevo plan y aunque las estadísticas marcan algunos empates más esta vuelta comparado con la anterior, cada partido es una nueva oportunidad para demostrar lo que somos capaces.
Así que aquí estamos, listos para animar al Mallorca este sábado ante el Espanyol en Son Moix. ¡A por todas!