El partido en casa del Mallorca B contra el Lleida dejó una sensación agridulce. Con un empate 1-1 en el marcador, los bermellones mostraron su garra, pero también evidenciaron sus puntos débiles. Este encuentro tenía un trasfondo especial, ya que el Lleida es uno de esos equipos que siempre aspira al play-off y que suele dar mucha guerra.
En la primera mitad, todo parecía ir sobre ruedas para los locales cuando Marc Domènech abrió la lata con un gol que hizo vibrar a la afición. Sin embargo, el dominio del Lleida era palpable; su presión se sentía y fue ahí donde Kiriejevas, el guardameta del Mallorca B, se convirtió en héroe al detener un penalti crucial en el minuto 20. ¡Qué alivio!
Un esfuerzo defensivo digno de mención
A medida que avanzaba el partido, la defensa del Mallorca B se mantenía firme. El equipo dirigido por Gustavo Siviero luchaba contra las embestidas del rival, pero no lograban concretar sus contras. Tras el descanso, aunque intentaron mantener la posesión y controlar el ritmo del juego, seguían fallando en ataque.
Pese a sus esfuerzos por mantenerse en pie, llegó otro momento crítico: un nuevo penalti para el Lleida transformado por Adri Gené, quien logró empatar en el minuto 78. En ese instante, muchos temieron lo peor; ¿se desvanecería la oportunidad de victoria? Pero aquí viene lo sorprendente: aunque los visitantes apretaron hasta el final buscando llevarse los tres puntos, nuestros chicos supieron aguantar y evitar una derrota dolorosa.
Así terminó este emocionante partido; con un empate que sabe a poco para unos y a mucho para otros. Pero queda claro: este equipo tiene carácter y está dispuesto a pelear hasta el último segundo.