En una tarde que prometía emociones fuertes, Antonio Raíllo, capitán del Mallorca, se convirtió en el héroe momentáneo al abrir el marcador con un gol que hacía soñar a su equipo. Sin embargo, la alegría fue breve, ya que el Athletic Club logró empatar poco después. A pesar de ello, Raíllo dejó claro que este empate tiene su valor: «Hay que dar mérito al punto conseguido aquí en San Mamés», expresó con sinceridad tras el partido.
Un paso adelante en la estrategia
«Por fin hemos sacado rendimiento al balón parado», afirmaba con satisfacción el central mallorquinista. Era evidente que estaban trabajando duro en este aspecto y él lo sentía como una asignatura pendiente para un equipo con tanto potencial. «A ver si este gol abre la puerta y vienen muchos más», añadió esperanzado.
Aunque tras adelantarse 0-1 la intención del Mallorca era clara—mantenerse firme ante la avalancha del Athletic durante esos primeros minutos críticos—no lograron contenerse. Raíllo lamentó que se fallara en ese intento de aguantar: «El primer tiro a portería nos ha costado caro». Y así es como las cosas pueden cambiar rápidamente en el fútbol; un segundo de desconcentración y todo puede irse al traste.
Pese a todo, Raíllo reconoció que el partido fue bastante equilibrado: ambos equipos tuvieron sus oportunidades, pero cuando llega ese minuto 80 y está todo tan igualado, es natural querer asegurar lo logrado y no arriesgar demasiado. «Hemos guardado los muebles y nos llevamos un punto a casa», resumió con una sonrisa resignada pero satisfecha por lo hecho.