El Real Mallorca se enfrenta a un momento decisivo esta tarde en Son Moix. Después de dejar escapar dos puntos valiosos contra Osasuna, el equipo dirigido por Jagoba Arrasate no puede permitirse otro tropiezo ante Las Palmas. Un mes y medio sin saborear la victoria es demasiado tiempo para una afición que sueña con un futuro más brillante. Hoy, el objetivo es claro: sumar esos tres puntos que han estado esquivos.
Una Nueva Oportunidad
Los últimos encuentros han dejado un sabor amargo; la falta de goles y las facilidades para encajar son problemas que deben acabar ya. No podemos seguir contando historias de vértigo en los minutos finales. Esta vez, enfrentamos a un rival que también llega tocado, así que tenemos una ventana abierta para cambiar nuestra suerte.
Aunque las cosas no están fáciles, hay cierta esperanza. La plantilla ha trabajado esta semana con una meta clara: dar un golpe sobre la mesa y conseguir ese triunfo reparador que tanto necesitamos. Arrasate está decidido a alinear a Antonio Sánchez, quien regresa de lesión, cambiando solo esa pieza en un once que busca recuperar su esencia.
Las Palmas atraviesa una racha aún peor; con cuatro derrotas y un empate este año, también coquetea con la zona de descenso. La presión se siente en ambos lados del campo. Diego Martínez, su entrenador, sabe que sus jugadores están mermados por lesiones y sanciones, lo cual podría jugar a favor del Mallorca si aprovechamos nuestras oportunidades.
Hoy no se trata solo de sumar puntos; se trata de recuperar la confianza perdida y mirar hacia adelante. Como bien dice Arrasate: «No es el momento de mirar la clasificación; es el momento de mirarnos a nosotros mismos». Con ese espíritu luchador en mente, ¡vamos a por todas!