En una charla íntima, Miguel Ángel Valerón, el exfutbolista de Las Palmas y Mallorca, nos lleva de la mano a los años 90, cuando su hermano Juan Carlos se enfrentaba a una pretemporada que muchos catalogarían como brutal. «Recuerdo cómo vomitó en medio del esfuerzo físico; no era para menos con las exigencias de Cúper», cuenta con un tono nostálgico. La historia comienza en el verano de 1998, cuando ambos hermanos tomaron caminos distintos: Juan Carlos llegó al Mallorca tras dejar atrás a Las Palmas, mientras Miguel Ángel luchaba por recuperarse de una grave lesión.
Un paso por Mallorca lleno de contrastes
«En ese equipo había calidad y presión, pero a veces parecía que el fútbol no importaba tanto en Mallorca como en Gran Canaria», reflexiona Miguel. El ambiente turístico y la diversidad cultural estaban presentes, pero el fervor por el deporte rey era diferente. Sin embargo, lo que realmente marcó su paso por allí fue la figura de Héctor Cúper. «Era un entrenador que demandaba mucho; la pretemporada fue un verdadero desafío». Valerón recuerda esas sesiones intensivas donde no había lugar para flaquezas.
Aunque la experiencia fue corta, dejó huella. Esa lucha constante por adaptarse y mejorar le enseñó a Juan Carlos lecciones valiosas sobre el compromiso y la dedicación. Y es que en el fútbol todo puede cambiar en un instante: un momento malo o una decisión errónea pueden poner fin a tu carrera.
Miguel también hace hincapié en cómo las condiciones del entorno influyen en los jugadores: “En Mallorca hay un nivel de vida impresionante, pero ¿por qué no podemos tenerlo aquí? A veces parece que nos conformamos con poco”. Se siente frustrado al comparar las oportunidades entre ambas islas y anhela ver más ambición en Gran Canaria.
A pesar de los altibajos y las decisiones difíciles que tuvieron que tomar durante sus trayectorias deportivas, ambos hermanos han encontrado su camino. Hoy día Miguel comparte sus conocimientos como analista deportivo mientras rememora esos momentos junto a su hermano con una mezcla de orgullo y nostalgia.