El mundo del fútbol no siempre es fácil de entender. Y menos aún cuando se trata de decidir quién se queda con un puesto tan crucial como el de portero. Pero este 2025, Jagoba Arrasate ha tomado una decisión clara: Dominik Greif es el elegido para ser el guardián de la meta del Real Mallorca. Aunque al principio hubo algo de incertidumbre, especialmente después de la salida de Predrag Rajkovic, ahora las cosas están más claras que nunca.
Greif se asienta como titular
A partir del primer encuentro del año, Greif ha sido quien ha ocupado la portería en casi todos los partidos. Solo en la eliminatoria de Copa del Rey contra el Pontevedra, celebrada el 3 de enero, Leo Román tuvo su oportunidad. Sin embargo, desde ese momento, el eslovaco ha mantenido su posición y ha dejado atrás las rotaciones que marcaron el comienzo del campeonato. Al principio, Arrasate defendía sus decisiones con argumentos sólidos; tras cada partido entre semana, era normal ver cambios en la alineación. Pero a partir de la jornada trece y tras una derrota frente al Alavés, esas alternancias llegaron a su fin.
Pese a los altibajos del equipo durante esta temporada y una defensa que no está siendo precisamente un muro impenetrable, Arrasate parece decidido a seguir confiando en Greif. La situación se complica para ambos porteros ya que tienen propuestas sobre la mesa para renovar sus contratos y ambos desean jugar más minutos.
Por lo tanto, solo queda esperar qué pasará en las próximas jornadas. Este domingo ante Las Palmas podría ser clave para comprobar si Leo Román vuelve a tener otra oportunidad o si Arrasate mantiene su apuesta por Greif bajo palos. Mientras tanto, los aficionados estaremos expectantes ante cualquier decisión que pueda cambiar el rumbo del equipo.