En un giro inesperado de los acontecimientos, el Real Mallorca ha anunciado que han decidido romper su relación con el restaurante ‘Presuntuoso’. Este comunicado llegó justo antes de que comenzara el esperado partido contra Osasuna en Son Moix. La decisión no solo ha sorprendido a los aficionados, sino que también ha dejado un sabor agridulce en quienes han seguido la trayectoria del club.
Una historia de desencuentros
A medida que avanzaba la temporada, las cosas entre el club bermellón y los dueños del restaurante comenzaron a deteriorarse. Todo empezó cuando se supo que el Mallorca había tomado medidas para rescindir el contrato de arrendamiento del ‘Presuntuoso’, que estaba bajo la gestión del Grupo L’Artista desde septiembre de 2023. El motivo alegado por el club era claro: según ellos, no se estaban cumpliendo con las obligaciones acordadas.
No obstante, los propietarios del restaurante no se quedaron callados. Ellos expresaron su descontento ante lo que consideraron una falta de respeto tras tantos años de lealtad al proyecto, recordando tiempos en Segunda B. En un comunicado, hicieron saber que estaban dispuestos a reclamar una indemnización por incumplimientos y anunciaron que darían pasos para hacer valer sus derechos.
Recordemos que esta situación no es nueva; ya en septiembre pasado hubo un revuelo en redes sociales cuando se mostró un vídeo donde aparecían bailarinas durante un evento VIP en el estadio. El dueño defendió esas actuaciones como parte de una experiencia distinta al fútbol, algo más allá del deporte mismo.
Aunque la ruptura ha sido calificada como ‘amistosa’, muchos se preguntan si realmente hay algo más detrás de esta decisión. ¿Acaso estamos ante otro episodio más del monocultivo turístico en nuestra isla? Solo el tiempo lo dirá.