El fútbol es así de cruel. El Mallorca B, que llegó a ponerse 2-1 frente al Torrent, se encontró con una derrota que no solo parece injusta, sino que también refleja las carencias defensivas del equipo. En un partido donde los bermellones fueron claramente superiores durante gran parte del encuentro, el destino les jugó una mala pasada.
Desde el pitido inicial en Son Bibiloni, la primera parte fue todo un despliegue de buen juego por parte del filial. Marc Domènech abrió la lata en el minuto 21 y pareció que la victoria estaba al alcance de la mano. Pero como suele ocurrir en este deporte, los errores se pagan caros. En el último suspiro de la primera mitad, un córner mal defendido permitió a Busquets empatar para el Torrent tras varios rechaces.
Un segundo tiempo lleno de altibajos
La segunda parte comenzó con un nuevo aire gracias a Wade, quien volvió a poner al Mallorca B por delante rápidamente tras otro córner. La esperanza renació entre los aficionados; sin embargo, esa confianza duró poco. A medida que avanzaba el partido, el Torrent comenzó a apretar y generó más peligro sobre la portería de Pere Joan.
Wade se convirtió nuevamente en protagonista no solo por su gol, sino también por su involuntaria intervención en el segundo tanto del rival, donde intentó despejar un centro y acabó convirtiéndolo en autogol. Y así llegamos al descuento; Acevedo marcó para sentenciar la derrota del Mallorca B tras un rebote desafortunado que dejó a todos con ganas de más.
Esta nueva derrota deja al equipo colista y con serias preocupaciones sobre su futuro en la categoría. Las oportunidades perdidas pesan mucho más cuando te enfrentas a situaciones como esta: jugar bien pero terminar tirando todo por la borda por errores evitables.