El Palma Futsal ha regresado por la puerta grande. En un emocionante encuentro, el equipo de Antonio Vadillo se impuso al Jaén Paraíso Interior con un contundente 8 a 2, y lo más importante: recupera su confianza y reafirma su fuerza para lo que viene. El conjunto mallorquín mostró su mejor versión, plantando cara a un rival que nunca se rinde y que, recordemos, es el actual campeón de la Copa de España. ¡Casi nada!
Una noche para recordar
Desde el pitido inicial, el Palma salió decidido a ser protagonista del juego. Con una actitud positiva y una presión alta que inquietó al Jaén, los jugadores sabían que tenían que darlo todo. La afición no tardó en hacer sentir su apoyo incondicional desde las gradas.
A pesar de un inicio algo complicado—con un gol en contra tras ocho minutos de juego—el Palma no se desanimó. En vez de eso, rápidamente tomó la iniciativa y empezó a mostrar su garra. Mario Rivillos igualó el marcador con un golazo tras una falta bien ejecutada, y poco después Fabhinho hizo vibrar a todos anotando el segundo tanto.
Con una victoria parcial de 2-1 al descanso, el equipo volvió del vestuario con más ganas aún. En solo un minuto Ernesto marcó el tercero y aunque hubo un pequeño revés con la expulsión polémica de Piqueras, eso no detuvo al Palma. Lucao aumentó la ventaja a 4-2 y luego Alisson se sumó al festín goleador.
El encuentro terminó siendo una celebración del fútbol sala en estado puro: goles por doquier y un espectáculo total del conjunto mallorquín que cerró el marcador con otro tanto de Alisson. Sin duda alguna, esta victoria significa mucho más que tres puntos; es la reafirmación de que el Palma Futsal está listo para enfrentarse a cualquier reto.

