El pasado martes, los jugadores y el cuerpo técnico del Palma Futsal se reunieron en el Palau d’Esports de Son Moix para rendir homenaje a Miquel Jaume, fundador y presidente de la entidad, quien nos dejó hace cinco años tras una operación de corazón que no pudo superar. En ese instante, guardaron un emotivo minuto de silencio, recordando a un hombre que marcó un antes y un después en el mundo del fútbol sala balear.
Miquel Jaume nació en 1953 y su pasión por el deporte lo llevó a crear, el 14 de julio de 1998, la Associació Esportiva Manacor. Desde entonces, su dedicación fue inquebrantable. El club creció bajo su liderazgo y en 2008 logró ascender a la División de Honor por primera vez. Aunque enfrentó altibajos, desde 2010 nunca volvió a salir de la Primera División. Su visión lo llevó a conquistar múltiples títulos nacionales e internacionales, incluyendo tres Champions League y varias Copas Intercontinentales. ¡Un verdadero hito!
El legado eterno de Miquel
Aparte del éxito deportivo del Palma Futsal, el impacto de Miquel va más allá. Su legado perdura en la Fundación que lleva su nombre, donde se fomentan actividades culturales, deportivas y sociales. Además, muchos de aquellos con quienes trabajó codo con codo siguen llevando adelante su visión; como José Tirado, actual presidente; Antonio Vadillo, excapitán y ahora entrenador; o Carlos Barrón, el veterano portero que ha sido testigo directo del crecimiento del club.
Cinco años pueden parecer mucho tiempo, pero para quienes conocieron a Miquel Jaume es evidente que su espíritu continúa vivo entre nosotros. Un recuerdo imborrable que nos impulsa a seguir soñando y luchando por cada balón.

