La tarde del pasado 22 de febrero en Son Moix fue testigo de una exhibición del Illes Balears Palma Futsal, que se impuso con un contundente 7-4 al Riga en el partido de ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League. Con esta victoria, el equipo balear se acerca cada vez más a esa ansiada cuarta Final Four consecutiva, donde ya han dejado su huella ganando las tres últimas ediciones.
Un comienzo arrollador
Desde el primer minuto, cuando Fabinho abrió la lata con un disparo que sorprendió al portero visitante, quedó claro que los hombres de Antonio Vadillo no iban a dar tregua. En cuestión de minutos, Alisson se convertía en el protagonista del encuentro, anotando un doblete que dejó sin opciones a un Riga incapaz de contener la avalancha. A pesar de algunos intentos por parte del rival, como ese parón ante el golazo de Gaudino, Dennis demostró una vez más por qué es uno de los mejores bajo palos.
No todo fue fácil; con cada gol anotado, la afición vibraba y se preguntaba si Vadillo seguiría buscando aumentar aún más la diferencia o preferiría manejar el resultado. Pero cuando Deivão marcó el sexto tanto, estaba claro que la fiesta continuaría. Sin embargo, no nos engañemos: aunque el Palma parecía tenerlo todo controlado, las aproximaciones del Riga generaban algo de inquietud.
Aún así, con goles como el séptimo logrado por Charuto y varias oportunidades fallidas por parte del Palma, este choque se convirtió en un espectáculo vibrante hasta el último segundo. Con ese 7-4 final en el marcador y a falta del partido decisivo en Letonia dentro de unas semanas, queda claro que los chicos están dispuestos a dejarlo todo para volver a hacer historia.

