El Illes Balears Palma Futsal ha dicho adiós a la primera vuelta de la liga con una derrota que deja un mal sabor de boca. El encuentro, celebrado en el Olivo Arena, terminó con un claro 4-2 a favor del Jaén Paraíso Interior, que luchaba por asegurarse un puesto en la Copa de España. Mientras tanto, el equipo palmesano ya había conseguido su billete, aunque eso no quita que esta última jornada haya sido un auténtico desastre.
Un comienzo para olvidar
No podemos negar que los primeros minutos fueron una pesadilla. Con apenas cinco minutos en el reloj, Alan Brandi abrió el marcador para los locales casi sin querer. Barrón, el portero del Palma, intentó salvar las cosas evitando más goles con intervenciones dignas de mención. Pero poco pudo hacer ante el vendaval andaluz. A medida que avanzaba el primer tiempo, la falta de intensidad del Palma era evidente; cometieron cinco faltas antes de que se cumplieran nueve minutos. Y lo peor estaba por llegar.
Aprovechando un tiempo muerto de su entrenador, los jaeneros retoman el control y Mati Rosa marcó el segundo gol tras otro despeje desafortunado de Barrón. En este escenario sombrío, Deivao permitió que Esteban se girara y batiera al portero rival sin oposición alguna. Así llegamos al 3-0 y todos nos preguntábamos qué había pasado con ese equipo combativo que solía darlo todo en cada partido.
Tras la reanudación, parecía que algo podría cambiar cuando Ernesto probó suerte contra Espíndola. Pero solo fue un espejismo; la realidad fue otra: barrones cerrados y escasas oportunidades hasta que Lucao logró marcar a falta de unos pocos minutos para terminar el partido. Sin embargo, cuando decidieron arriesgarse jugando con portero-jugador llegó otro gol para los locales y quedó sellada la derrota definitiva: 4-1. Solo quedaba tiempo para que Ernesto maquillara ligeramente el resultado con otro gol más.

