El Illes Balears Palma Futsal aterriza en Santa Coloma con la mirada fija en un objetivo claro: conquistar tres puntos que son oro puro. Este partido, correspondiente a la jornada 13 de la Primera División, no solo es otro encuentro más; se ha convertido en una auténtica final. Tras regresar de Barcelona el sábado sin tiempo para descansar, los jugadores apenas tuvieron un respiro antes de subirse nuevamente al avión. Así es el fútbol profesional, una carrera continua donde el cansancio queda atrás cuando hay tanto en juego.
Una lucha por la clasificación
La presión es palpable. Con solo 18 puntos, el Palma se encuentra séptimo en la tabla, empatado con Movistar Inter y viendo cómo Córdoba y Noia acechan a solo un punto. La situación está más apretada que nunca, y cada error puede ser fatal. La clasificación para la Copa de España depende de lo que ocurra en estos últimos partidos de la primera vuelta. El entrenador Antonio Vadillo lo tiene claro: «Necesitamos esos tres puntos», enfatiza con firmeza.
A pesar del agotamiento acumulado tras un calendario que parece no dar tregua –próximamente les esperan los octavos de final de la UEFA Futsal Champions League y la Copa del Rey– el equipo debe concentrarse únicamente en este desafío. Vadillo recuerda a sus jugadores que «cada partido ahora es una final», y aunque el rival promete ser duro, ellos están decididos a luchar hasta el último segundo.
Así que nos encontramos ante un duelo crucial donde las emociones estarán a flor de piel. La afición espera ver al mejor Palma Futsal sobre la pista, porque esta vez no se trata solo de ganar; se trata de mantener viva la llama hacia ese sueño llamado Copa de España.

