Este viernes, el ambiente en el Hotel Nelva de Murcia se sentía diferente. Allí llegó Marcelo, el cierre del Illes Balears Palma Futsal, listo para unirse a sus compañeros de cara a las semifinales de la Copa de España. «Tengo muchas ganas de volver a estar con el equipo y ayudarles en todo lo que pueda», confesaba con una mezcla de emoción y alivio. Después de unos días llenos de ansiedad, finalmente estaba donde quería estar.
De Palma a Murcia: una historia inesperada
Al principio, su entrenador, Antonio Vadillo, había decidido que Marcelo se quedara en Palma. Pero tras evaluar la dureza del torneo y la posibilidad de jugar hasta tres partidos en menos de 72 horas, optó por integrarlo nuevamente al grupo. Y no es para menos; tener a Marcelo en el equipo puede ser clave.
Pero no todo fue sencillo para él. El jugador reveló que había metido su material de la selección brasileña, para la que fue convocado por primera vez, dentro de un bolso y se lo pasó a un compañero. Este último lo entregó a un utillero que lo llevó nada menos que a Río de Janeiro. En medio del lío, ¡no se dio cuenta que su pasaporte estaba dentro! Tuvo que esperar unos días para recuperarlo y respirar tranquilo.
A pesar del contratiempo, Marcelo ya pudo ver desde las gradas cómo sus compañeros luchaban en los cuartos de final. «Fue un partido muy disputado y sufrimos mucho», admitió. Recordó cómo el gol de Rivillos les dio alas al inicio y cómo Muller hizo maravillas bajo los palos. Pero sabe que ante el Inter Movistar deben dar aún más si quieren alcanzar la tan ansiada final.