Este pasado sábado, el Illes Balears Palma Futsal mostró una reacción digna de aplauso en el Palacio Municipal de Deportes de Vista Alegre, logrando un triunfo que supo a gloria. Después de una primera parte algo floja donde ambos equipos parecían medir fuerzas, los palmesanos se fueron al descanso con ventaja gracias a un autogol de Kauê. Sin embargo, la segunda mitad prometía más emoción.
Un partido lleno de sorpresas
Cuando parecía que el partido se iba a quedar en tablas, Kauê se redimió y logró empatar para los locales. Pero fue entonces cuando el equipo dirigido por Vadillo decidió apretar el acelerador. David Peña, con su doblete, y Ernesto sellaron la victoria con otra diana más y un autogol del Córdoba que dejó claro quién dominaba el juego.
Bruno Gomes comenzó siendo la estrella en los primeros minutos, pero las ocasiones brillaban por su ausencia. Hasta que llegó ese gol en propia puerta que abrió la lata del marcador. En la segunda parte, sin embargo, todo cambió; el Palma tomó las riendas del juego y no miró atrás.
A pesar de algunos intentos del Córdoba por recortar distancias, como cuando Felipe Echavarría tuvo dos oportunidades claras, Carlos Barrón estaba ahí para evitar cualquier catástrofe. La entrada de Luan Muller trajo un aire fresco al equipo palmesano y fue entonces cuando Peña apareció para devolverles la ventaja. En cuestión de minutos, los locales quedaron aturdidos por una racha frenética que culminó con un definitivo 2-5.
Este resultado no solo asegura tres puntos vitales; también refuerza al Illes Balears en esa cuarta posición tan codiciada, ampliando su ventaja sobre el Jimbee Cartagena hasta diez puntos. Y ahora, con un parón internacional a la vista y desafíos inminentes como visitar al líder Movistar Inter o participar en la Copa de España, queda claro que este equipo está listo para lo que venga.