Este martes fue una jornada intensa para el Illes Balears Palma Futsal, que logró una victoria agridulce y merecida ante el Wanaprix Zaragoza con un contundente 3-6. Desde el primer minuto, quedó claro que este encuentro iba a ser una batalla. Los mallorquines sabían que no sería fácil jugar en el Pabellón Siglo XXI, donde los locales se jugaban mucho, y lo demostraron desde el pitido inicial.
Un partido lleno de emociones
Nando Torres abrió la lata con un penalti en el minuto 3, dejando al Palma con un jarro de agua fría nada más empezar. Sin embargo, los nuestros no se dejaron intimidar. Con determinación y coraje, empezaron a tomar las riendas del juego. Las ocasiones comenzaron a llegar, pero ese último toque les estaba fallando; incluso Mario Rivillos estrelló un tiro en el travesaño cuando parecía que ya tenía el gol en sus pies.
No obstante, la perseverancia dio sus frutos: Bruno Gomes empató a 1-1 justo antes de irse al descanso. Pero la alegría duró poco; Richi Felipe volvió a poner al Zaragoza por delante casi inmediatamente. ¡Qué tensión! Sin embargo, Piqueras apareció como un rayo en los últimos instantes del primer tiempo para dejar todo igualado otra vez.
La segunda parte comenzó con otro golpe para los palmesanos: Tomi marcó para poner el 3-2. Pero aquí es donde se vio la verdadera fuerza del Illes Balears Palma Futsal. David Peña empató de nuevo y un minuto después, Fabinho remontó para ponerles por delante por primera vez.
Aunque parecía que todo estaba cuesta arriba, Luan Muller hizo varias paradas impresionantes para mantener la ventaja y Gordillo se convirtió en un muro defensivo crucial. Finalmente, con el reloj casi agotado, Rivillos sentenció el encuentro anotando su gol y asegurando así su lugar en la Final Four de la Copa del Rey.
Con esta victoria histórica, los palmesanos celebran su regreso a las semifinales del torneo por tercera vez y demuestran ser uno de los equipos más sólidos del panorama nacional.