El Illes Balears Palma Futsal no ha comenzado el año de la mejor manera, y este fin de semana se vivió una auténtica montaña rusa en Valdepeñas, donde el equipo local se impuso por 4-3. Desde el primer minuto, los de Antonio Vadillo demostraron que venían a por todas, creando ocasiones tras ocasiones que se estrellaron contra un portero, Álex González, que parecía tener un imán para detener balones.
Una primera parte llena de oportunidades
El brasileño Fabinho, tras unos minutos iniciales de tanteo, fue quien tuvo la primera oportunidad clara. Su disparo raso fue bien desviado por González. Y así siguieron las intentonas: Bruno Gomes también lo probó y Jesús Gordillo hizo malabares en una jugada espectacular pero sin suerte. Aunque el equipo local apenas tocaba el balón, lo cierto es que su defensa era inexpugnable.
A medida que avanzaban los minutos, la desesperación crecía entre los visitantes; las ocasiones estaban ahí, pero la puntería fallaba. Fue Bruno Gomes quien finalmente logró abrir la lata aprovechando un robo y una asistencia perfecta de David Peña. Sin embargo, Gordillo pudo aumentar la ventaja con una picada que pasó rozando el larguero.
La segunda parte comenzó como un calco del primer tiempo: Álex González se erigía como héroe absoluto con sus paradas ante Neguinho y Rivillos. El Palma Futsal estaba encontrando más obstáculos que oportunidades para marcar. En un contraataque rápido, Alberto puso las cosas complicadas para los isleños al fusilar a Henrique tras otra gran jugada de Eloy Rojas.
Con el marcador en contra y cada vez más presión sobre ellos, los pupilos de Vadillo empezaron a perder fuerza anímica. David Peña continuó luchando con valentía por igualar el choque, pero nuevamente se encontró con el muro llamado Álex González. Para intentar revertir la situación, Vadillo tomó la arriesgada decisión de poner a Fabinho como portero-jugador, algo que terminó resultando contraproducente cuando José Mario sentenció con otro gol en un contragolpe.
A pesar del marcador adverso y con poco tiempo restante en el reloj, Fabinho dejó claro su talento marcando dos goles casi consecutivos; uno fue emocionante y alimentó esperanzas al equipo palmesano. Pero todo quedó en un espejismo mientras la última jugada cerraba un capítulo lleno de emociones intensas pero frustrantes para nuestros chicos del Palma Futsal.