La emoción estaba a flor de piel en el Selectivo Nacional para las Copas del Mundo de piragüismo, un evento que no solo decide quién se embarca hacia Szeged y Brandenburgo, sino que también marca el pulso del ciclo olímpico. En esta ocasión, la balanza se inclinó hacia diferentes lados. Mientras Àngels Moreno, junto a su compañera Viktoria Yarchevska, sellaban su pase al C2 500 con una actuación brillante en el embalse de Pontillón, los sueños de Marcus Cooper Walz y Álex Graneri se desvanecieron por problemas físicos que limitaron sus posibilidades.
Triunfos y decepciones en la competición
Aunque la alegría brillaba en el rostro de Àngels tras cruzar la meta con un tiempo impresionante de 01:55.84, celebrando un merecido triunfo tras haber conseguido bronce en Milán, no todos compartían esa felicidad. El barco formado por Claudia Couto y María Corbera también aseguraba su lugar para las Copas del Mundo con un buen tiempo de 01:58.63.
Pero al hablar del K2 masculino, la historia tomó un giro triste. La dupla formada por Marcus y Álex luchó duro pero no pudo encontrar su ritmo, quedándose atrás tras unos tiempos que no les permitieron clasificarse. “No hay más remedio”, pensó Marcus mientras priorizaba su recuperación y nuevas metas como el K1 500. Esos momentos difíciles son parte del viaje; a veces uno tiene que reponerse antes de volver a salir a flote.
A medida que se desarrollaban las regatas, cada palada contaba. Algunos lograron abrirse paso hacia sus sueños internacionales, mientras otros tuvieron que replantearse sus caminos. Así es este deporte: impredecible y desafiante.

