La Plaça de Sant Jordi se transformó en el epicentro del pádel local, acogiendo una jornada que fue mucho más que un simple evento deportivo. Se respiraba un ambiente festivo, donde la convivencia y el compromiso por el futuro de nuestra zona polideportiva brillaron con luz propia. Con el lema de auténtica celebración del deporte, allí se reunieron 16 equipos y alrededor de 200 jugadores y jugadoras, todos unidos bajo el cálido abrigo de la llamada ‘familia padelera’ del Sant Jordi Pádel Club.
Un club que se siente como en casa
Uno de los momentos más emotivos llegó con la presentación oficial de los equipos del club. Fue entonces cuando cada rostro reflejó las horas de esfuerzo colectivo que han llevado a este equipo a convertirse en uno de los más destacados de Mallorca. Pero este evento no solo sirvió para mostrar su crecimiento; también reafirmó ese sentimiento especial que nos une a todos: la pasión por el deporte.
Aparte de las competiciones, lo realmente importante era resaltar un objetivo claro: fomentar no solo el deporte, sino todo lo que viene con él: compañerismo, respeto, constancia y vida saludable. Un mensaje poderoso que resonó en cada rincón durante toda la jornada, apoyado tanto por la organización como por los representantes del Ajuntament presentes.
Dentro del marco institucional, tuvimos la suerte de contar con figuras como David Salom, director general d’Esports del Govern, y Miquel Àngel Bennàssar, gerente del IME. Ellos anunciaron compromisos claros para mejorar nuestra zona polideportiva. ¡Es hora de seguir adelante! Además, nos emocionó saber que pronto tendremos una escoleta de pádel para nuestros niños y niñas; una iniciativa fundamental para sembrar esa afición desde pequeños.
Así que sí, Sant Jordi está viviendo un momento vibrante en el mundo del pádel. La energía y el dinamismo estaban a flor de piel durante toda la jornada, demostrando que este proyecto no solo es social y deportivo, sino también una mirada esperanzadora hacia el futuro.

