La ilusión de ver un K2 500 mallorquín en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 ya no parece tan lejana. Hace unos meses, Marcus Cooper Walz (RCN Portopetro) y Álex Graneri (RCN Palma) dejaban entrever sus intenciones, y hoy, el centro de tecnificación de Sevilla se ha convertido en su campo de entrenamiento, donde este dúo isleño está decidido a darlo todo. Con la dirección del entrenador Miguel García, han estado trabajando codo con codo, mirando hacia los selectivos y apuntando alto para el Mundial de Poznan (Polonia), que se celebrará en agosto.
Unidos por el mismo sueño
Cooper, un veterano con tres medallas olímpicas en su haber, ha cambiado de rumbo tras una exitosa etapa en K4 500, donde cosechó un bronce en París 2024 y una plata en Tokio 2021, además del oro en Río. A sus 31 años busca nuevos retos y quizás sea Álex Graneri, un joven talento de solo 22 años que ya ha brillado con dos medallas en el último Campeonato del Mundo, quien le acompañe en esta aventura hacia Los Ángeles. Su meta es mejorar esa cuarta posición que obtuvieron hace dos años en París.
La intensidad y la pasión por entrenar son palpables entre ambos; han estado trabajando arduamente para llegar al máximo nivel justo antes de la llegada del calor. «Los Ángeles es nuestro objetivo a medio y largo plazo. Es lo que nos motiva cada día para levantarnos temprano», compartía Cooper hace algunos meses. La determinación es clara: «Ojalá podamos estar allí; sería como tocar el cielo». Además, no duda en aconsejar a Graneri: «Esfuérzate al máximo porque vale la pena. Dentro del deporte no hay nada más grande que unos Juegos Olímpicos; hay que valorar lo que eso significa». Y así es como este par no solo entrena juntos; están forjando un sueño que tiene potencial para convertirse en realidad.

