La historia de Aina Bauzá, la regatista mallorquina del CV Port d’Andratx, sigue escribiéndose con tinta de aventura. Tras cruzar por segunda vez el Atlántico en la Transat Cafè l’Or, Aina ya tiene la vista puesta en un nuevo reto que promete emociones fuertes: la Route du Rhum en noviembre de 2026.
Imagina esto: el 1 de noviembre, desde las costas de Saint Malo (Francia), se lanzará a navegar rumbo a Pointe-à-Pitre (Guadalupe). Esta regata no es cualquier cosa; es una de las más prestigiosas y desafiantes del mundo. ¿Su objetivo final? La Vendée Globe, esa vuelta al mundo en solitario que le permitiría hacer historia como la primera española en lograrlo. Un camino que ya ha sido recorrido por el mallorquín Javier Sansó, quien dejó su huella aunque no pudo finalizar ambas ediciones.
Un nuevo barco y nuevas metas
Aina ha batido récords mundiales navegando en solitario y ahora se prepara para dar un salto más grande con un Class40. Pero aquí viene lo interesante: planea regresar a navegar sola, esta vez con un barco aún más potente. Para ello, está buscando aliados; no solo patrocinadores que pongan su nombre en las velas, sino verdaderos socios para construir juntos esta aventura. «Quiero que vean un desafío real, lleno de esfuerzo y competitividad», comparte Aina con entusiasmo.
Aquellos que decidan apoyarla tendrán acceso a una visibilidad increíble durante la regata, donde casi dos millones de personas se congregan cada año en el Village de Saint Malo. Y no solo eso; también será una plataforma para hablar sobre liderazgo, gestión del riesgo y superación personal.
Sin embargo, el tiempo apremia. Con diez semanas por delante para estructurar su proyecto e inscribirse oficialmente, Aina está bajo presión pero lista para enfrentar este reto como siempre lo ha hecho: con sacrificio y resiliencia. Su historia es un reflejo del espíritu luchador de la vela balear y española. La Route du Rhum reunirá embarcaciones de seis clases diferentes, cada una con sus propios desafíos y emociones.

