El sueño de Jordi Ramón de alzarse con su primer trofeo en Italia se desvaneció en la final de la Coppa Italia, donde el ITAS Trentino se vio superado por un contundente Verona, que les dejó con un 0-3 en el marcador. A pesar del empeño y la entrega del mallorquín, el encuentro estuvo marcado por una clara falta de control por parte de su equipo.
Desde el inicio, las cosas no empezaron bien para él. El primer set comenzó con un abrumador 0-4 que rápidamente puso a Jordi y a sus compañeros contra las cuerdas. Aunque luchó como un auténtico guerrero, se encontró con un Noumory Keita imparable, que fue quien llevó la batuta en este primer parcial. Sin embargo, no todo estaba perdido; en el segundo set, el Trentino empezó a mostrar otra cara gracias a Jordi y a Théo Feure. Con su esfuerzo, lograron acercarse hasta un esperanzador 21-22, pero nuevamente Keita apareció para frustrar sus esfuerzos con dos saques directos letales.
A pesar de la lucha, no fue suficiente
El tercer set tuvo un aire más sombrío para los trentinos. Aunque todo parecía ir cuesta abajo, Jordi Ramón no estaba dispuesto a rendirse sin luchar. Se mostró incisivo al saque y logró recortar distancias ante un Verona que ya acariciaba el título. Pero la historia terminó con parciales de 21-25; 20-25; 22-25.
A pesar del desánimo tras esta primera oportunidad fallida para hacerse con el título, hay luz al final del túnel: Jordi tendrá otra chance este mismo mes en la Supercopa de Italia, donde comenzará su andadura enfrentándose al Perugia. ¡Ánimo, Jordi!

