La Salle Pont d’Inca, ese templo del handbol, volvió a convertirse en el escenario perfecto para que el Handbol Mallorca celebrara un triunfo muy trabajado. En un partido que mantuvo a todos al borde del asiento, los locales lograron imponerse por un apretado 30-29 ante el Balonmano Algemesí. Y es que, si hay algo claro, es que la afición jugó un papel fundamental; su aliento retumbaba y daba alas a los jugadores.
Desde el pitido inicial, los mallorquines marcaron el ritmo del encuentro y se marcharon al descanso con una ventaja de 16-13. La sólida defensa y la puntería de Michel Soledad fueron claves en esta primera mitad. Pero como en todo buen partido de balonmano, lo mejor estaba por venir. Tras el descanso, aunque el equipo local logró ampliar su ventaja a 21-16, los visitantes no se dieron por vencidos. Con una garra admirable, recortaron diferencias hasta situarse a solo un gol.
Una lucha digna de recordar
Y aquí es donde entró en juego la experiencia de los jugadores del Handbol Mallorca. En esos últimos minutos decisivos supieron mantener la calma necesaria para asegurar la victoria. No podemos pasar por alto la actuación estelar de Marc López, el portero que con sus 18 paradas cruciales mantuvo viva la esperanza del equipo y de toda su afición.
Con esta victoria, el Handbol Mallorca suma dos puntos más a su casillero y refuerza su confianza mirando hacia adelante en las próximas jornadas. Sin duda alguna, este equipo sabe lo que significa luchar y dejarlo todo en cada partido.

