La llegada de 2026 ha traído consigo una noticia que ha dejado un vacío enorme en el corazón del ciclismo mallorquín. Este viernes, la comunidad se vistió de luto al enterarse de la muerte de Fernando Benejam Barceló, un nombre que resonará para siempre entre corredores y aficionados. Con tan solo 71 años, su partida nos recuerda lo efímera que puede ser la vida.
Fernando no fue solo un ciclista; fue un referente en la escena deportiva balear. Nacido en Andratx en 1954, su trayectoria comenzó brillando tanto en carretera como en pista. Y cómo olvidarlo: entre sus logros destaca el campeonato de Baleares de ciclocross entre 1974 y 1976. En 1978 dio el gran salto al profesionalismo con el Trans Mallorca Flavia, donde dejó huella participando en grandes competiciones como la Vuelta a España, aunque esa vez no pudo culminar.
Una personalidad entrañable
No solo su talento le hizo destacar, sino también su carácter afable y cercano. Aquellos que compartieron pelotón con él saben lo especial que era. Su legado perdura no solo por las carreras que corrió, sino por el cariño que supo ganarse en cada pedalada. No es casualidad que la Asociación de Exciclistas decidiera homenajearlo por su impresionante trayectoria.
Hoy más que nunca sentimos su ausencia, pero también celebramos todo lo que nos enseñó sobre pasión y dedicación al deporte. Fernando Benejam será recordado como una leyenda del ciclismo balear y un amigo para muchos. Desde aquí enviamos nuestras condolencias a su familia y amigos; siempre será parte de nuestra historia.

