En el corazón de Cartagena, la selección balear ha vuelto a demostrar que sabe dar la talla. Con una treintena de medallas colgando del cuello de nuestros jóvenes luchadores, estos campeonatos en las categorías Sub 15, Sub 17 y Sub 23 se han convertido en un verdadero festín para el deporte balear. Desde el primer momento, se respiraba esa energía contagiosa, ese espíritu de equipo que hace vibrar a todos los presentes.
Medallas que cuentan historias
Comenzamos con los más jóvenes. En grecorromana Sub 15, Sebastián Navarro (48 kilos), Mateo Acosta (52) y otros cuatro valientes se llevaron el oro, mientras que Pol Ferrer (48) y Edgar Moius (57) hicieron lo propio con sus platas. ¡Qué orgullo ver cómo nuestros chicos suben al podio! Y no solo eso; en libre, Pau Rodríguez y Lucas Lazareno también conquistaron el oro en sus respectivas categorías.
Las chicas tampoco se quedaron atrás. Celia Sánchez (42 kilos), Carolina Sánchez (46) y Lola Rae (50) brillaron con luz propia, llevándose cada una su medalla dorada. Este tipo de actuaciones no son solo números; son momentos que marcan la vida de estos deportistas.
Pasando a la categoría Sub 17, Pablo Lillo y Marcos Lillo demostraron su maestría al conseguir sendos oros. La competencia fue dura, pero ahí estaban nuestros luchadores dispuestos a dejarlo todo sobre el tapiz.
Y ya en Sub 23, Andrés González mostró su potencial con un oro impresionante en 82 kilos. A su lado, Nicole O’Sullivan cosechó una plata y Neus Enseñat un bronce; aquí no hay espacio para la mediocridad.
A nivel colectivo, Baleares logró ser plata en grecorromana Sub 15 y bronce tanto en libre femenino como en grecorromana Sub 17. El Club Sa Formigueta también dejó su huella al ganar el oro tanto en Sub 15 libre como femenino. No podemos olvidar mencionar a los técnicos del CTEIB y los clubes que apoyan a estos valientes: Costa de Calvià, Kairos y Budokán.
Así que sí, este campeonato ha sido un claro reflejo del esfuerzo colectivo y la pasión por el deporte entre nosotros. Cada medalla es una historia personal llena de sacrificio detrás; cada triunfo es un motivo más para sentirnos orgullosos como comunidad balear.