En un día que prometía ser cualquiera, el Velòdrom Illes Balears se convirtió en el epicentro de una discusión vital para el deporte en las Islas. La situación no puede ser más crítica: dos clubes de baloncesto de Mallorca, el Ciutat d’Inca y Llosetina, han sido sancionados por la Inspección de Trabajo con multas que dejan a cualquiera sin aliento, una de ellas alcanzando los 9.000 euros. Un golpe duro tras la visita de un funcionario del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Defendiendo a nuestros deportistas
A raíz de esto, la Direcció General d’Esports no ha tardado en actuar. Este jueves convocó a representantes de los cuatro Consells Insulares y a las federaciones más relevantes del archipiélago, desde fútbol hasta atletismo. Todos ellos conscientes del valor del voluntariado que mantiene vivo nuestro tejido deportivo. «Como Govern, siempre defenderemos el cumplimiento de la ley», aseguraba Joan Antoni Ramonell, director general d’Esports. Pero aquí viene lo crucial: «No es justo tratar a un club como si fuera cualquier empresa».
La incertidumbre reina entre los clubes deportivos; esa sensación constante de miedo ante posibles contrataciones encubiertas no puede continuar. Por eso, el Govern se ha propuesto elevar su voz hasta Madrid para solicitar un régimen especial que regule este sector tan querido por todos nosotros.
Ramonell subrayó la necesidad urgente de abordar esta problemática y anunció una reunión extraordinaria de la Assemblea Balear de l’Esport en las próximas semanas para exponer todas las inquietudes y propuestas necesarias para hacer frente común ante Madrid. En sus palabras resuena una esperanza: «Apostamos por profesionalizar nuestros clubes», porque sabemos que solo así podremos avanzar.
Aparte, desde la Direcció General d’Esports planean lanzar una campaña informativa dirigida a los clubes sobre herramientas como el contrato de voluntariado deportivo, basado en la Ley 45/2015. Se busca visibilizar este recurso y recordarles también sobre bonificaciones importantes como la del 100% en cuotas a la Seguridad Social para entrenadores que trabajen con menores; un alivio económico que podría ser clave para muchos.