La bahía de Palma se prepara para un evento que promete ser inolvidable. La 54ª edición del Trofeo Princesa Sofía Mallorca by FERGUS Hotels ya está en marcha, y con ella llega la cuenta atrás para una competición que reunirá a cerca de 800 embarcaciones de 55 nacionalidades. Desde el 28 de marzo hasta el 5 de abril, la ciudad se convertirá en el epicentro mundial de la vela, un momento esperado por deportistas y aficionados.
Un evento que trasciende fronteras
No son solo barcos los que llegan; son medallistas olímpicos, campeones del mundo y una multitud entusiasta dispuesta a darlo todo. Este año, el Trofeo Princesa Sofía no solo es una regata más, es el comienzo del ciclo hacia Los Ángeles 2028 y da la bienvenida al nuevo circuito Sailing Grand Slam. La organización ha sido conjunta entre grandes nombres como el Club Nàutic S’Arenal y el Real Club Náutico de Palma, apoyados por entidades que creen en el potencial deportivo y turístico de nuestra isla.
En la presentación del evento, celebrada en un ambiente acogedor en el Auditorio de la Asociación Hotelera de la Playa de Palma, varios líderes expresaron su entusiasmo. Jaime Carbonell destacó que este torneo genera un impacto económico superior a los 7 millones de euros, lo cual subraya su relevancia para Mallorca. Pep Cañellas también compartió su agradecimiento: «El Princesa Sofía transforma nuestro turismo». Y es cierto; cada año atrae a más de 2.500 personas entre deportistas y técnicos.
Pedro Mas, representante del Consell de Mallorca, reafirmó nuestro compromiso con este tipo de eventos: «Mallorca tiene mucho que ofrecer», dijo con orgullo. Joan Antoni Ramonell añadió que eventos como este muestran claramente nuestro potencial como destino deportivo global.
Aún así, hay algo más especial en esta edición: Santiago Lange ha sido nombrado embajador oficial del Trofeo. Un hombre cuyo vínculo con esta regata se remonta a hace 45 años. «Para mí esto es más que una competición; es parte de mi historia», reflexionó emocionado mientras recordaba sus victorias pasadas y cómo Mallorca se ha convertido en su segunda casa.
Lange no solo representa la pasión por la vela; es un símbolo de superación personal tras haber enfrentado adversidades como un cáncer hace unos años. Para él y para muchos otros regatistas, esta competencia significa sueños e inspiraciones colectivas.
Así que abramos bien los ojos porque lo mejor está por llegar: ¡el Trofeo Princesa Sofía Mallorca ya está casi aquí!