Esporles se convirtió una vez más en el corazón de la montaña con la Cursa Sa Fita del Ram, un evento que no solo pone a prueba la resistencia de sus participantes, sino que también defiende el entorno natural. Organizada por el Club Ermassets y respaldada por el ayuntamiento, esta edición limitó la participación a 150 deportistas para reivindicar una menor presión sobre nuestro valioso patrimonio medioambiental.
Un recorrido lleno de encanto y compromiso
Con un trazado de 15 kilómetros y un desnivel positivo de 900 metros, la carrera serpenteó por los rincones más emblemáticos de la Serra de Tramuntana. Aquí, cada paso es medido, pensado para reducir el impacto ambiental y demostrar que se puede disfrutar del deporte sin sacrificar nuestra tierra. Este esfuerzo conjunto entre Ajuntament d’Esporles y Ermassets refleja un compromiso real con la preservación de nuestro entorno.
En lo que respecta a las competiciones, Alejandro Forcades brilló en la categoría masculina, cruzando la meta en 1:19:07, seguido por Julià Mulet y Pau Bestard. En el apartado femenino, Carme Cladera se alzó con el primer puesto con un tiempo de 1:42:13, dejando atrás a Laura Radó y Joana M. Cañellas. Cada uno de estos atletas no solo compitió; también formó parte de una comunidad que celebra su pasión por las montañas mientras cuida lo que ama.