La noche del sábado en Edmonton se convirtió en un escenario de emociones intensas cuando Farah El Bousairi se enfrentó a la canadiense Alexas Kubicki. Con el peso mosca WIBA en juego, el ambiente estaba cargado de expectativas y nerviosismo, especialmente para nuestra campeona española que no se dejó amedrentar por la local.
A pesar de no llevarse la victoria, Farah hizo que Kubicki sudara cada golpe. La pugilista balear demostró su valía ante una oponente invicta (12-1-0) y tuvo que dar lo mejor de sí para lograr un resultado ajustado que habla de su esfuerzo. Al final, las puntuaciones (97-93, 95-95 y 97-93) reflejan la igualdad del combate, dejando claro que Farah plantó cara como una verdadera guerrera.
Un paso adelante hacia nuevas metas
Esta batalla no solo fue un reto; fue también una oportunidad para Farah de mostrarse al mundo tras casi medio año sin subir al ring. Con el apoyo incondicional de su equipo, incluyendo a David Quiñonero y Néstor Domínguez presentes en la esquina, El Bousairi deja esta experiencia con más ganas que nunca de seguir luchando por títulos mayores en Europa. Así que aunque el cinturón se quedara en manos canadienses, el espíritu de pelea y el deseo por superarse son más fuertes que nunca.