El pasado sábado, el aire se llenó de risas y recuerdos en un restaurante de Llubí, donde un grupo de exciclistas, algunos aún compitiendo en categorías Másters, se reunieron para celebrar una jornada que prometía más que simples charlas. Con manteles puestos y corazones abiertos, estas viejas glorias del ciclismo se reencontraron después de años sin verse. Un momento perfecto para recordar anécdotas y revivir esos días dorados sobre la bicicleta.
Unidos por el ciclismo
Entre los asistentes estaba el querido Miquel Riera ‘es Petrer’, junto a otros nombres muy conocidos como Jaume Salvà, Jauma Adrover o Jordi Gual. Todos ellos respondieron a una invitación lanzada a través de un grupo de WhatsApp que, aunque sencillo, resultó ser el hilo conductor que unió a esta treintena de apasionados del pedal. El ambiente era casi mágico: la camaradería fluyó entre bromas y remembranzas, dejando claro que el ciclismo es mucho más que un deporte; es una forma de vida que ha tejido fuertes lazos entre generaciones.
Este encuentro no fue solo una celebración del pasado; fue también un compromiso con el futuro. Los participantes expresaron su deseo de continuar con este tipo de reuniones, creando así un puente entre épocas distintas del ciclismo mallorquín. ¡Quién sabe cuántos éxitos aún están por venir!