Antonio Pérez Garibay no es solo el papá del famoso piloto de Fórmula 1, Checo Pérez. Este hombre tiene grandes aspiraciones propias y ha decidido dar un paso adelante en su vida política. A sus 66 años, asegura que su gran sueño es convertirse en presidente de México, algo que ha dejado a más de uno boquiabierto. ‘La gente dice que estoy loco’, comenta con una sonrisa, ‘y la verdad, me gusta estar loco. Hago cosas que otros no se atreven a hacer’.
De la pista a la política
Antonio ha sido una figura fundamental en la carrera de su hijo, apoyándolo desde sus primeros pasos en el mundo del motor. Pero no se ha quedado ahí; también ha tenido su propia trayectoria política. En 2015 intentó ser alcalde de Guadalajara y luego, en 2018, se presentó como senador por Jalisco sin suerte alguna. Sin embargo, no se rindió y logró ser Delegado del Gobierno en Jalisco entre 2021 y 2024.
Ahora, con el regreso de Checo a la Fórmula 1 junto a Cadillac, Antonio siente que es el momento perfecto para lanzar su ambición más grande: ‘Siempre he soñado con esto. Al igual que quería ver a mi hijo pilotar un monoplaza en la F1’. Aunque parece un camino complicado, él está dispuesto a enfrentarlo con esa energía contagiosa que lo caracteriza.
A veces nos hace falta esa locura para romper barreras y perseguir nuestros sueños más audaces. ¿Quién sabe? Quizás algún día veamos a Antonio Pérez Garibay liderando el país mientras sigue animando las carreras de su hijo desde las gradas.

