El Gran Premio de Japón nos dejó una jornada llena de sorpresas y, como viene siendo habitual, con los favoritos sufriendo más de lo esperado. Mercedes, que debería ser el rey de la pista, volvió a tropezar en la salida, y esta vez no fue diferente. George Russell y Andrea Kimi Antonelli se encontraron con un día para olvidar.
Desde hace tres carreras, las salidas han sido un espectáculo en sí mismas. Cada vez es más evidente que las remontadas son el pan nuestro de cada día. Pero Mercedes, el equipo que todos esperábamos ver dominando sin piedad, se quedó corto una vez más. La escena en Suzuka fue desoladora para ellos: Russell trató de ocultar su decepción desde el segundo puesto mientras Antonelli desperdició una oportunidad dorada en la pole position.
Momentos decisivos y nuevas estrellas
La verdad es que Antonelli tenía un buen tiempo de reacción (0,21 segundos), pero su motor falló justo cuando necesitaba empujar más fuerte. De pronto, pasó del primer lugar al sexto y con eso cambió por completo el rumbo de la carrera.
Aquí es donde entra Oscar Piastri, quien aprovechó la oportunidad como un verdadero gladiador. ¡Menudo debut! Se lanzó hacia adelante y demostró que no todos los motores Mercedes son ineficaces; logró colocarse primero. Y ni hablar del Ferrari de Charles Leclerc, que siguió volando alto y ocupó momentáneamente el segundo puesto.
Lando Norris también tuvo su momento estelar. Desde atrás, realizó un adelantamiento espectacular en la curva 3; aunque su posición no duraría mucho, dejó claro que hay vida más allá de los grandes nombres.
Por otro lado, nuestros españoles Carlos Sainz y Fernando Alonso no brillaron tanto como esperábamos. Sainz enfrentó dificultades desde el principio y Alonso luchó por salir del fondo; a veces parece que estar en medio del tráfico es lo único que saben hacer en este circuito.
Así concluyó otra emocionante jornada en Japón: llena de giros inesperados donde Mercedes perdió otra batalla ante sus rivales. ¿Qué pasará en la próxima carrera? Solo nos queda esperar para verlo.

