El GP de St. Petersburg ha sido testigo de una jornada memorable para Álex Palou, que no ha dejado a nadie indiferente. El piloto español, conocido por su gran talento, ha comenzado la temporada 2026 como un verdadero campeón, llevándose la victoria de manera contundente y reafirmando su estatus en la IndyCar.
Desde el comienzo de la carrera, se respiraba un ambiente tenso: muchos se preguntaban ¿quién podrá detener a Palou?. Y tras ver cómo se desarrolló todo, es evidente que este tetracampeón sigue siendo una fuerza imparable. Al comenzar la competición, adelantó al sorprendente rookie Dennis Hauger y rápidamente empezó a implementar su estrategia magistral.
Una estrategia impecable y un ritmo avasallador
A lo largo de las vueltas, Palou demostró que sabe cuidar cada detalle. Su elección de neumáticos fue clave; mientras otros optaron por gomas duras, él eligió blandas nuevas. Esto le permitió no solo mantenerse cerca de los líderes, sino también alargar su primera tanda más allá de lo esperado. Con un movimiento astuto conocido como overcut, salió del pit lane ya liderando la carrera.
A partir de ahí, simplemente hizo lo que mejor sabe: abrir hueco. En un momento decisivo, llegó a marcar nada menos que 14 segundos sobre sus rivales antes de entrar nuevamente a boxes. Aunque algunos intentaron recortar distancias –como Kyle Kirkwood, quien logró quedar segundo– no pudieron hacer nada ante el dominio total del español.
Este inicio fulgurante deja claro que Palou no solo quiere ganar; quiere hacerlo con estilo y dejando huella desde el primer momento. Mientras tanto, algunos grandes nombres como David Malukas y Will Power tuvieron días para olvidar, sufriendo contratiempos que les relegaron en la clasificación.
Mick Schumacher tampoco tuvo suerte; su experiencia debut fue breve tras involucrarse en un incidente desafortunado desde las primeras curvas. La próxima cita será en Phoenix y todos los ojos estarán puestos en Álex Palou para ver si puede continuar con esta racha triunfante.

