Las 500 Millas de Indianápolis siempre han sido un tema recurrente entre Zak Brown y Fernando Alonso. A pesar de que el asturiano parecía haber cerrado ese capítulo, el CEO de McLaren no deja de lanzar dardos para convencerlo de volver a intentarlo. Y es que para Brown, este reto es más que un simple capricho; es una meta personal.
Un sueño en la pista
Este año, McLaren ha renovado sus esperanzas en IndyCar con nuevas instalaciones en Indianápolis, y su ambición no se detiene ahí. Con la vista puesta en recuperar esos gloriosos días donde el equipo brilló, la falta de títulos aún pesa sobre ellos. «Estamos aquí para ganar», dice Brown, quien ya tiene claro que necesita a Alonso en su equipo para lograrlo.
Aunque Fernando sigue sumando temporadas en Fórmula 1, Zak no pierde oportunidad: “Hablo con él cada vez que lo veo. Tal vez cuando termine su contrato este año.” Es obvio que la idea de ver a Alonso al volante del monoplaza papaya lo motiva profundamente.
Bajo la promesa de un coche competitivo y recordando los buenos tiempos pasados juntos, Brown está decidido a hacerle ver al bicampeón lo emocionante que sería completar esa ansiada Triple Corona. «Fernando disfrutó mucho compitiendo aquí», recuerda con nostalgia. El desafío está servido y solo falta saber si el asturiano se atreverá a dar ese paso nuevamente.

