La Fórmula 1 no deja de moverse y, como un buen drama, ahora nos sorprende con giros inesperados. La FIA ha decidido que es hora de ponerle freno a los astutos movimientos de Mercedes, y todo apunta a que esto podría beneficiar a equipos como Ferrari, Audi y Honda.
Con la vista puesta en el Gran Premio de Australia, los rumores se agitan y el portal italiano Autosprint asegura que la FIA cambiará la forma de medir los motores. Esto podría significar un duro golpe para Mercedes, que ya había hecho saltar alarmas con su motor al explotar ciertas zonas grises del reglamento. Su jefe, el siempre polémico Toto Wolff, no se ha quedado callado: “Os tenéis que centrar en vuestras mierdas”, lanzó con su característica desdén.
Cambio en el viento para Mercedes
Parece ser que la presión ejercida por sus rivales está dando frutos. Se habla de una nueva metodología de medición en caliente y estática, lo que podría neutralizar esa ventaja técnica que tanto les ha favorecido hasta ahora. Aunque Wolff defiende a capa y espada la legalidad de su sistema: “Es un sistema legal, que se adapta a la normativa”. Sin embargo, si logran cortar esa relación de compresión caliente, podríamos ver una competición más equilibrada.
A pesar de todo esto, Mercedes sigue mostrando una fiabilidad impresionante. Sus pilotos, George Russell y Andrea Kimi Antonelli, han completado simulaciones que hacen temblar al resto del paddock. ¿Y qué dicen ellos? Russell asegura estar listo para convertirse en campeón del mundo. Con este nuevo capítulo en juego, nos queda esperar cómo se desarrollará esta historia apasionante dentro del asfalto.

